Liderarse bajo presión
Gestionar reacciones, errores e incertidumbre sin trasladar la tensión al equipo.
Un entrenamiento aplicado para que los mandos intermedios se conviertan en líderes que comunican, delegan y hacen avanzar el equipo.
Un mando intermedio no se convierte en líder por asistir a un curso. Necesita practicar conversaciones, decisiones, delegación y seguimiento con situaciones reales de su empresa. Durante seis meses entrenamos esas habilidades y acompañamos su aplicación.
Mandos que analizan, deciden y hacen seguimiento.
Objetivos y responsabilidades mejor planteados.
Más delegación y capacidad en el equipo.
Problemas cotidianos convertidos en acción.
Gestionar reacciones, errores e incertidumbre sin trasladar la tensión al equipo.
Priorizar y convertir las incidencias en oportunidades de mejora.
Instruir con claridad, acompañar y construir autonomía.
Escuchar, dar feedback y conducir reuniones con acuerdos.
Entrevistas con dirección, selección de mandos e indicadores.
Cinco horas por módulo, presencial, online o híbrido.
Cuatro sesiones de 60 minutos para cada mando clave.
Evaluación de avances y plan de acción con dirección.